El Amor a uno mismo es darse libertad. Cuanta más libertad te des, más te estarás amando y en ese momento permitirás a los demás ser lo que quieran ser. Esto es amar. Esto es dar libertad. Esto es ser libre. Esto es ser uno mismo.

JUICIOS A UNO MISMO.

Amarse a uno mismo es estar bien con uno mismo, no reprocharse continuamente , no verse como un incompetente, no verse como un inútil, no verse más pequeño que los demás.

No olvides, así como te veas, lo vivirás, si te dices continuamente lo tonto que eres, al final te comportarás como un tonto, vivirás esa realidad, no por que seas tonto, pero tanto decirlo lo has hecho una verdad para ti e irá a tu experiencia

Cuando veas que te dices algo negativo,( a través de palabra o pensamiento), rápidamente dale la vuelta.

“Soy tonto”, cámbialo al instante por “Soy maravilloso”, aunque no te lo creas no importa, anularás ese pensamiento negativo, recuerda que; tanto el pensamiento como la palabra van a la experiencia.

No juzgarnos y criticarnos a nosotros mismos nos resulta difícil, tenemos un gran crítico interno pero al dejar de juzgarte ocurre algo maravilloso; verás que tampoco te agrada juzgar a los demás, te estás amando, dando libertad, y por lo tanto se la das a los demás, cuando dejes de juzgar a los demás es porque has dejado de juzgarte a ti mismo, en realidad es muy sencillo.

DEJA DE JUZGARTE A TI MISMO TODO EL TIEMPO Y DEJARÁS DE JUZGAR A LOS DEMÁS.

Con El Mismo Juicio Que Hagamos De La Gente, La Gente Lo Hará De Nosotros.

CUIDADORES-TOMADORES

¿Con qué patrón te identificas más?

En el tema del Niño Interior, otras de las enseñanzas que veremos, se habla de dos patrones en los que solemos caer al “amar”, y lo pongo entre comillas porque en los dos casos el amor está mal entendido.

Tendemos a poner nuestra atención en los demás todo el tiempo; ¿qué dirán?, ¿qué pensarán de mi?, ¿les he agradado? ¿les caigo bien?, ¿si hago esto o lo otro me querrá más?…

Si ponéis vuestra atención en los demás, no la pondréis en vosotros, al no ponerla en vosotros y ponerla en otros, incluso llegareis a crearos enfermedad, dolor y sufrimiento para llamar la atención de los demás.¡

De nuevo no te estás amando a ti, y si no te amas a ti…ya sabes, a nadie puedes amar.

Veamos los dos patrones con más detenimiento, normalmente solemos identificarnos más con uno de los dos, pero podemos ir intercambiándolos a lo largo de nuestra vida

Cuidadores falsas creencias.

“Yo soy el responsable de los sentimientos de los demás”.

“Depende de mí hacer que la gente que me importa sea feliz”.

“Si me responsabilizo de mi propia felicidad en lugar de la de los otros, soy una persona egoísta”.

¿Veis qué creencias, qué forma tan errónea de entender el amor?

Es decir, el cuidador va siempre ayudando a los demás, atendiendo favores aunque no le apetezca lo más mínimo, su esencia es; primero los demás luego yo.

Pero aquí no hay un amor verdadero, no estás dando amor, estás pidiendo amor, mendigándolo incluso;

“Si no le hago este favor no me querrá”

“Si pienso en mi primero soy egoísta”. (¿Te suena esta frase verdad?)

ERROR! solo puedes dar Amor a los demás cuando te quieres a ti primero y desde ahí te sobra amor para dar lo que quieras a los demás, hacerles mil favores, siempre que desees hacerlo, pero no estar a disposición de todo el mundo,viviendo por y para los demás, para que así te quieran, olvidándote de ti mismo y acabándote sintiendo vacío.

Porque quien se encuentra en su patrón de cuidador espera recibir amor, de ahí sus continuas acciones amorosas, muchas veces forzadas, pero no recibe ese amor como le gustaría y entonces se frustra, se siente vacío, víctima, resentido… ¿cómo no se va a sentir así si no se quiere a sí mismo? Hasta se puede llegar a enfermar.

Conozco muchos casos de personas que se encuentran en el patrón de cuidador que llegan al extremo de enfermar,permiten que se traspasen sus límites continuamente y esta actitud finalmente trae consecuencias.

Tomadores falsas creencias.

“Yo no puedo cuidar de mí mismo, necesito que alguien cuide de mí”.

“Cuando estoy dolido o enfadado es por culpa de alguien, los demás me hacen sentir triste, enfadado, feliz, frustrado, apagado o deprimido, él/ella es el responsable de hacerme sentir mejor”.

“Los demás son egoístas si hacen lo que quieren en lugar de lo que yo necesito”.

El tomador es incapaz de amarse a sí mismo y busca que los demás lo hagan, pone expectativas de lo que los demás tienen que darle, hacer por él…evita su propia responsabilidad de quererse y hacerse feliz, es manipulador con tal de conseguir lo que su alma añora; AMOR. Él no sabe amarse y busca el amor fuera, depende emocionalmente de los demás, lo cual es muy peligroso.

Te vuelvo a preguntar,

¿Con qué patrón te identificas más?

Sea cual sea, EMPIEZA A PONERTE A TI PRIMERO, PRIMERO AMATE TÚ, y esto a veces conlleva decir que NO.

De esta forma dejarás de sentirte invadido (cuidador) y dejarás de invadir a los demás (tomador).

Para estar en ti, completo, para SER AMOR, sal de esos patrones y no estarás atrayendo a nadie energéticamente para que te invada, ni tendrás la tentación de hacerlo tú, entonces el amor será Amor, atraerás a personas responsables y conscientes que ni cargan con lo que no es suyo ni hacen cargar a los demás con lo que no les corresponde.

Porque…

El complaciente siempre atrae al invasor.

El que se siente culpable a severos jueces.

El victima al verdugo.

El que va de salvador del mundo, causas que salvar.

Cuando trabajamos con el niño interior se dice una frase muy clara;

ANTES PIERDO A LA OTRA PERSONA QUE PERDERME A MI MISMO. (Piensa en esta frase)

Porque esta frase lo dice todo, pero hay que ser valiente… y ser valiente conlleva ponerse en primer lugar (aunque te llamen egoísta), respetarse, valorarse y amarse

M.JOSÉ CABANILLAS